Sentimientos de un Morisco
MI PUEBLA
Nacido en un pueblo blanco
Entre verdes olivares
Lindes de pitas blancas
Palmitos y zarzales
Tejados de arcilla mora
Veleta que mueve el aire
Nidos de cigüeñas blancas
En la espadaña al socaire
Jardines con aires nuevos
Fitoporus y arrayanes
Molino que mueve el oro
De sus verdes olivares
Cantera de barro blanco
Ladrillos en los tejares
Cooperativas obreras
Alivio de tantos males
Balcones aras de suelos
Bisillos tras los cristales
Una moza de ojos negros
Se deja ver por las tardes
Tertulias en las tabernas
Desahogando avatares
Hablan de las aceitunas,
De ladrillos en los tejares
De cosechas venideras
De mujeres y de altares
De viejos esparragueros
De conejos y de zorzales
Allá en el rincón de una alcoba
Ausente tras los cristales
Un anciano, de barba blanca
Tararea viejos cantes.
Juan Santos.
ASOCIACIÓN POR LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTORICA "ROMANCE DE JUAN GARCÍA"
Ruta de los Vencidos
martes, 20 de octubre de 2009
MI PUEBLA
Etiquetas:nuestros antepasados
AUN ME QUEDA LA ESPERANZA
domingo, 11 de octubre de 2009
Etiquetas:nuestros antepasados
AUN ME QUEDA LA ESPERANZA
Etiquetas:nuestros antepasados
AUN ME QUEDA LA ESPERANZA
sábado, 10 de octubre de 2009
A quella fatidica tarde de Septiembre.
A MANUEL OYOLA
Aquella fatídica tarde de Septiembre del 1.979.
Me dio el corazón un vuelco y quede atónito.
Sin saber lo que me había pasado, Como si algo punzante y frío hubiera atravesado mí pecho de parte a parte.
Como si algo grave mi corazón hubiera presagiado, aquel escalofrío que cubrió mi cuerpo, no tardo en tener respuesta y mi voz quedó quebrada, su herida corrió como la pólvora por entre mis venas.
Tuvo que ser Manuel no podía ser otro clavel Rojo ¡no!
El que troncharán tan vil mente aquella fatídica tarde en el Parque Sevillano, Escenario de aromas y libertades.
Las Palomas bajaron a beber pero los surtidores y estanques se enturbiaron de rojo y les paso como a Manuel no pudieron levantar el vuelo.
La tarde se fue es clisando, sin miedo la Luna fue quebrando los negros nubarrones que corrían para refrescar aquel clavel que yacía entre el tumulto de voces con ansías de libertades.
Las aguas remansas del Guadalquivir quedaron a los pies de la Giralda , en sus más presente estaba la escuela de Santa María de Iquique. (Chile)
En tres décadas aun sigues presente entre los hombres y mujeres que lucharon codos con codos. Hoy mi corazón ha vuelto a recordarlo; y no ha vuelto a pasar tanto dolor como pasó por aquella herida.
Juan Santos. Septiembre 2009
Etiquetas:nuestros antepasados
AUN ME QUEDA LA ESPERANZA
Suscribirse a:
Entradas (Atom)